| Las arrugas
faciales pueden ser de dos tipos superficiales y profundas.
Su tratamiento es diferente.
Las arrugas supeficiales serán tratadas con sustancias químicas
que aplicadas sobre la piel producen un desprendimiento de
distintas capas de la misma (peeling). La nueva piel que se
forma tendrá un aspecto más terso.
Las arrugas profundas son producidas por la mímica facial,
por lo que se pueden tratar con toxina botulínica o con diversas
sustancias de relleno, entre otras la grasa del propio paciente.
Esta, cuando es correctamente procesada,
es el material de relleno mejor tolerado, de larga duración
y bajo coste. |